viernes, 20 de marzo de 2015

¿Como se graba un disco?



En esta entrega vamos a tratar de desarrollar cómo se graba un disco o, por lo menos, cómo se grababa tradicionalmente.

Vamos a ver cómo se hacen las grandes producciones.
Pero lo vamos a hacer como lo hacemos nosotros… simple.

Intentaremos resolver las cuestiones más básicas y hablar de cuáles son las cosas que nos puede ofrecer un estudio de grabación de calidad profesional.


Allá vamos!!!!

¿Por qué no lo hacemos en mi casa?



Sí, la verdad, ¿por qué no?

Siempre hay alguien que tiene una casa o que la consigue, o que la abuela está ahí y le sobra un living gigante y no hincha mucho y encima hay pileta… y la mar en coche.

Dejando de lado la filosofía, veamos cuáles son las cosas que tiene un estudio y que seguro no contamos en nuestra casa… a no ser que seamos los Foo Figthers.

A one, two a one two three four!!!



Desde la óptica de una banda, a primera vista, la tarea del estudio puede ser tan simple como “estamos tocando, que pongan un par de micrófonos y ya”.

Esto no es así, una buena analogía podría ser la de ver un estudio de grabación como un laboratorio en donde se hacen pruebas y todo tiene que estar esterilizado, limpio de cualquier tipo de contaminación.

Esta “limpieza”, esa diferencia que sin dudas notan cuando escuchan los discos de su banda favorita y luego la ven en vivo, se logra básicamente con las herramientas del estudio.

Entonces podemos decir que la finalidad de un estudio de grabación, es la de hacer un registro de los instrumentos e intérpretes con la máxima calidad de audio, en un ambiente controlado.

 Para lograr eso, hay que seguir una cadena de muchos eslabones: vamos a verlos de a uno.

La sala


Los estudios de grabación tienen básicamente 2 áreas en donde se trabaja, la primera de ellas es la sala.

Aquí es donde ocurre la magia, donde  los músicos ponen sus instrumentos y equipos y tocan.

Siguiendo con nuestra pregunta de por qué no grabamos en el living de nuestra casa, estas salas son construidas pensando en dos premisas que ninguna de nuestras casas las tienen en cuenta.

La primera es la aislación:

Imagínense estar grabando en una casa, que el batero este haciendo la toma de su vida, pero que al mismo tiempo el colectivo de la línea 60 no sólo decide quedarse en la puerta de su casa con el motor en marcha, sino que su chofer considera que tocar unas 10 veces la bocina va a hacer que el tránsito fluya más rápidamente.

Muy frustrante.

Los estudios se construyen teniendo en cuenta la aislación de los ruidos del mundo exterior (y por supuesto, para que ningún ruido salga del estudio, por el bien del resto del barrio).

Los estudios también tienen una aislación profesional entre sus propios ambientes (como puede ser el control room u otras cabinas de grabación aisladas).

La segunda gran premisa de las salas es su acústica:

Este es un universo gigantesco  y extremadamente complejo.

Sin entrar en demasiados detalles, lo que les quiero decir es que la acústica no resulta de poner cartones de huevo en las paredes (que no funcionan para nada de hecho) ni esas placas de goma espuma.

La acústica de las salas es el alma de las mismas, es el “cómo suenan” las cosas allí adentro (¿por qué sino las grandes orquestas de todo el mundo prefieren ir a grabar a Abey Road?).

Se hacen mediciones, calibraciones, mil cosas para controlar la reverberación, para evitar que haya frecuencias que enmascaren a otras… en fin un super trabajo que seguro nuestra abuela no hizo.

El control


El control es la sala que funciona como microscopio si se quiere. 

Aquí, el objetivo es escuchar todas las señales de todos los instrumentos sin ningún tipo de interferencia (especialmente del ruido de la banda tocando en la sala).

Esto requiere de la mejor calidad sonora posible ya que desde aquí se van a tomar las decisiones técnicas y estéticas que nos van a acompañar durante toda la producción del disco.
 Esto quiere decir que la sala de control tiene que tener una aislación y una acústica igual o mayor a la que tiene la sala.

Es en la sala de control donde se encuentran las consolas y los monitores (de los que en breve vamos a hablar).

Los micrófonos


Cuando vamos a un estudio profesional, es muy común encontrarnos con micrófonos de todos los tamaños, formas, modelos y marcas.

¿Cuánta diferencia puede haber entre ellos? ¿Un micrófono sirve para grabar y ya, no es cierto? ¿Entonces para qué tantos tipos?.

En próximos artículos vamos a hablar de las características de los micrófonos, pero para simplificar la cosa, vamos a quedarnos con esta idea: “todos los modelos de micrófonos suenan distinto”.

Un estudio de grabación en su surtido de micrófonos está preparado para enfrentar una gran variedad de situaciones de grabación, de instrumentos y por supuesto, cuantas más opciones de modelos de micrófonos tengamos, mayor será el abanico creativo y técnico que desplegaremos.


La consola y la cantidad de canales




Según la cantidad de canales que tenga la consola (de entrada y de salida) será la cantidad de señales simultáneas que podremos monitorear. 

Esto sería el concepto básico.

A su vez, necesitamos poder registrar (grabar) de alguna forma estas señales. De lo contrario, no tendría mayor sentido tener una consola del tamaño de un barco.

Vamos a decirlo de esta manera: cuantos más canales tenga un estudio de grabación, mayor cantidad de señales simultáneas vamos a poder registrar (grabar).

En términos prácticos, esto quiere decir que, un estudio con una buena cantidad de canales nos permite grabar a toda la banda tocando al mismo tiempo (lo que puede resultar arma de doble filo, pero lo veremos en otros artículos).

En el último eslabón de la cadena aparecen los programas de grabación. Pro Tools, Cubase, entre otros, nos permiten, acompañados por una interface, convertir nuestras señales eléctricas (audio) en código binario (ceros y unos) para que queden grabado en un disco rígido y poder volver a escucharlas cuando queramos.

Multipista



Cuando nosotros nos vamos del estudio luego de una jornada de  grabación, por lo general no nos llevamos una canción en estéreo como la que escuchamos en nuestros ipods, sino que lo que tenemos es un multipista.

El multipista no es otra cosa que el registro de todos nuestros instrumentos por separado (una pista para el bombo, una para el redoblante, una para el bajo, una para la voz, etc).

Luego, con ese multipista uno va a la Mezcla (en donde se combinan o mezclan todos esos canales) y  se obtiene ahí sí como resultado un track estéreo que lo podemos escuchar en el auto muy felices y orgullosos de nuestro trabajo.

Aprendiendo de los Beatles (overdubs)


La pregunta que surge ahora es ¿cómo hacían las bandas de la década del 60 o 70 para grabar orquestas enteras o la voz del cantante 4 veces sumado a los coros, si sólo contaban, en el mejor de los casos, con 8 canales?

Una de las herramientas más poderosas de los estudios de grabación es la posibilidad que nos dan de realizar “sobre grabaciones” (overdubs).

Esto básicamente consiste poder monitorear algo que tenemos grabado y al mismo tiempo, estar grabando en otra pista.

Veamos un ejemplo:

Vamos a suponer que tenemos una consola y una grabadora de 4 canales.

Vamos a grabar nuestras pistas básicas, que son bajo y batería. Asignamos un canal para el bajo y utilizamos 3 micrófonos para la batería.

Tenemos un multipista de 4 canales, pero necesitamos grabar más instrumentos.

Antes, se resolvía haciendo reducciones.

Esto consistía en mezclar los 4 canales en 1 solo track y liberar los otros 3 canales, pudiendo ahora, monitorear bajo y batería, y grabar por ejemplo, 2 guitarras y un piano.

Este proceso se repetía muchísimas veces, pero el límite era la pérdida de calidad en el audio que tenían las cintas magnéticas al grabarlas una y otra vez (y las decisiones que se tomaban al mezclar las pistas eran definitivas, no se volvían a remezclar las pistas).

Hoy en día, gracias a la tecnología del audio digital, esto funciona distinto, pero lo veremos en otros artículos.

No te pinches



Otra de las herramientas que tienen los estudios de grabación, es la de pinchar (pounch in/ pounch out).

Imagínense que nuestro guitarrista hizo el mejor solo de su vida, pero le erró a una nota dentro de las 1.529.849 que tocó.

Sería muy frustrante tener que volver a grabar tooooooooooooooodo el solo.

El estudio nos da la posibilidad de corregir, sobrescribiendo esa nota y sólo esa nota.

Esto sería algo así como ponerle play, que suene la canción y el solo de guitarra, que el guitarrista vaya tocando y solo apretar rec y grabar la nota que estaba mal tocada, y pausar la grabación luego de que la ejecute.

Esto salvó muchas vidas.


Bueno, espero que este paseo por el estudio les haya sido de utilidad.

Quiero aclarar que esto de ninguna manera es una "apología de grabar en estudios de grabación super profesionales y carísimos, inalcanzables para casi todos salvo para los niños ricos y las multinacionales"; sino más bien es un comienzo de recorrido y de aprendizaje de "como grababa la industria muchos de los discos que marcaron nuestra vida"

Una vez que conozcamos todos estos aspectos en detalle, hablaremos de maneras "no tradicionales y creativas de grabar" con una calidad más que digna

 En los futuros artículos vamos a ir interiorizándonos en cada una de las zonas y elementos, ampliando los conocimientos y hablando de cada cosa de manera específica.

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